viernes, 14 de julio de 2017

Dripcake de plátano, chocolate y pistachos.

¡Hola de nuevo amigos!

Ya es viernes asi que ya sabéis lo que toca.

¡¡Receta nueva!!

Esta semana como ha refrescado (y llovido a raudales) hemos encendido el horno y le hemos dado bien de caña.

Y como teníamos unos macarons que nos sobraron de la semana pasada pensamos que sería una buena idea aprovecharlos para decorar una tarta.

¿Y qué tarta podríamos decorar con un puñado de macarons?

Pues un tipo de tarta que teníamos muuuuchas ganas de hacer, ¡una Drip Cake!

¿Que qué es una Drip Cake os preguntáis? 

Pues una tarta que consiste en una base de bizcocho recubiento y relleno de crema de mantequilla y que se decora con chocolate derretido que chorrea por toda la tarta, de ahí el nombre.





Y que se suele decorar con trozos de chocolate, macarons, galletas, merengues... lo que tengamos por casa.


Os vamos a contar como la hemos hecho nosotros.

Necesitamos:

- Para el bizcocho:
  • 4 huevos M
  • 150 gr de azúcar blanco
  • 50 gr de azúcar moreno
  • 130 gr de mantequilla derretida
  • 1 yogur natural
  • 2 plátanos maduros
  • 270 gr de harina
  • 40 gr de cacao en polvo
  • 1 sobre de levadura
- Para el relleno:
  • 250 gr de mantequilla en punto pomada
  • 450 gr de azucar glas
  • 1/4 cup de leche teñida de verde
  • Aroma de pistacho al gusto
- Para la cobertura:
  • 60 gr de chocolate blanco
  • Un puñado de manteca de cacao en pepitas
  • Colorante amarillo disuelto en alcohol (ginebra)
Empezamos precalentando el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo.

En un bol batimos los huevos con los azúcares hasta conseguir una crema blanquecina y añadimos la mantequilla ya templada y seguimos batiendo.

Trituramos los plátanos y junto con el yogur los añadimos a la mezcla, batimos hasta que se repartan bien por la masa.

Tamizamos encima de este bol la harina, la levadura y el cacao y mezclamos con espátula.


Engrasamos el molde, en nuestro caso uno de 18 cm que hemos usado dos veces, por la cantidad de masa que tenemos (si usáis uno más grande podréis hacerlo de una vez, pero lo necesitábamos así). 

Vertemos la masa y horneamos 35-40 minutos. Dejamos enfriar en rejilla y dentro del molde.


Una vez hecho el bizcocho hacemos la buttercream de pistacho, batiendo la mantequilla con la batidora eléctrica de varillas y añadiendo poco a poco el azúcar glas, después añadimos el aroma, la leche y batimos hasta homogeneizar.

Desmoldamos el bizcocho, horneamos lo que nos queda de la masa y enfriamos de nuevo. 

Cuando los tengamos los dos fríos, los montamos con buttercream de por medio y cubrimos y alisamos. Pegamos unos pistachos pelados en la base y dejamos endurecer en la nevera.




Mientras, vamos preparando la cobertura y los adornos que vamos a poner encima de nuestra dripcake. Podemos empezar por los adornos, para que se vayan endureciendo.

Derretimos media tableta de chocolate negro y media de chocolate blanco y las ponemos en dos mangas. Después, con los nuevos moldes de silicona que compramos en el Lidl hacemos con uno semiesferas con los dos chocolates y con el otro bolitas de chocolate, bien de un solo sabor o combinándolos.


Dejamos enfriar en la nevera y mientras derretimos los 60 gr de chocolate blanco que teníamos reservados. Añadimos la manteca de cacao para que quede más líquido y manejable y el colorante amarillo disuelto en la ginebra. Cuando quede bien teñido y con un color homogéneo lo pasamos a una manga y decoramos la tarta con chorretones.


Encima del chocolate blanco ponemos unos macarons que nos sobraron de la semana pasada, las semiesferas y las bolitas de chocolates.


¡Y listo! ¿¿Mola un montón verdad?? 

Ha quedado una Drip Cake magnífica y realmente deliciosa. 

Y jugosa. 

Y adictiva.

Y muchas cosas más que tendréis que descubrir vosotros mismos haciéndola.

O pidiéndonosla ;)

Esperamos que os haya gustado la receta y que si os surje alguna duda o pregunta que hacernos, aquí estamos para vosotros.

Muchas gracias por leernos, ¡hasta la semana que viene!

Un saludo.

Repostería Casera PM
reposteriacaserapm@gmail.com

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viernes, 7 de julio de 2017

Macarons de plátano y chocolate

¡Hola a todos de nuevo!

Esta semana hemos aprovechado que ha refrescado para darle caña al horno, y nos hemos atrevido con una receta que triunfa alrededor del mundo, pero que no es nada sencilla hacer bien. 

Son los Macarons.

Son unos pequeños bocados, aéreos, esponjosos y dulces. Rellenos de algún tipo de crema para rematar estos pequeños postres.

La historia de los Macarons empieza hace muchísimo tiempo. Por lo general se suele creer que apareciron en Francia, debido al nombre principalmente y que se popularizaron allí, durante el reinado de Luis XIV un pastelero llamado Adam Dalloyau se los regaló al rey en su boda con Maria Antonieta en 1660.

Pero la receta base de estos bocaditos data de muchos años antes (en torno al año 791 se tiene constancia de una elaboración llamada Ombligo de Monje, abuelo de los macarons modernos) y de lugares tan dispares como Italia, Siria, Marrakech y cómo no, Francia.

A partir del momento de su popularización van apareciendo variedades en torno a la receta original de claras de huevo, almendra molida, azúcar y azúcar glas: rellenos, con licor, con diferentes sabores y colores...

Bueno, ya basta de lecciones de historia y vamos a meternos en harina.

Nuestros macarons son los primeros que hacemos, por lo que es un poco una prueba, pero como luego comprobaréis no ha sido en vano.

¡¡¡Están riquísimos!!!

Hemos usado un aroma de plátano combinado con un poco de colorante amarillo y los hemos rellenado de ganache de chocolate negro, que es uno de nuestros rellenos favoritos.


Una pega que tenemos que ponernos en esta receta es que los macarons han salido muy gorditos, es decir, han subido un poco de más por lo que son más grandes de lo que estamos acostumbrados a ver, pero bueno, es cuestión de ir probando :)

Vamos con la elaboración:

- Para los macarons:
  • 3 claras de huevos
  • 1/4 cup de azúcar blanco
  • 3/4 cup de almendras molidas
  • 1 y 3/4 de azúcar glas
  • Aroma de plátano
  • Colorante amarillo
- Para la ganache:
  • 70 gr de chocolate negro 50 %
  • 35 gr de nata 35% de m.g.
Empezamos haciendo un merengue con las claras y el azúcar blanco, añadimos el aroma de plátano y la almendra molida junto con el azúcar glas, todo bien tamizado en el momento para evitar grumos. Mezclamos con la espátula con sumo cuidado y añadimos el colorante amarillo disuelto en una gotita de alcohol (ginebra, vodka, o algún licor blanco). Seguimos mezclando despacio para que el color se distribuya por toda la masa.





Pasamos la masa a una manga pastelera y en una bandeja de horno cubierta con una base de silicona o un papel de horno vamos haciendo círculos de unos 3-3'5 cm de diámetro, bien separados entre ellos.


Una vez los tengamos, dejamos reposar una hora para conseguir la "costra", una capa fina y crujiente que marca la subida del macaron al hornearlo. Es una de sus inconfundibles características además de un paso imprescindible, sin esta "costra" no tendríamos mas que bolitas de merengue con almendras.

Pasada la hora de reposo, comprobamos que se ha formado la ya mencionada "costra" y horneamos a 130 ºC durante 15 minutos y dejamos enfriar en rejilla.

Mientras se hornean los macarons, vamos haciendo la ganache.

Derretimos el chocolate al baño maría y hervimos la nata. Añadimos la nata al chocolate y movemos hasta que quede una crema homogénea. Dejamos enfriar para luego.

Una vez despegados los macarons de la bandeja, juntamos dos tapas poniendo entre medias un capa de ganache.

¡Y listo! Unos preciosos y deliciosos macarons de plátano y chocolate. Casi casi perfectos, seguiremos mejorando la receta hasta conseguir que queden como los de los maestros pasteleros franceses.


Esperamos que os haya gustado la receta y que si os surje alguna duda o pregunta que hacernos, aquí estamos para vosotros.

Muchas gracias por leernos, ¡hasta la semana que viene!

Un saludo.

Repostería Casera PM
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viernes, 30 de junio de 2017

Tarta de cumpleaños Ultraheroe de Sinchan

¡Hola de nuevo amigos!

Esta semana os traemos una receta que hicimos hace unos meses, cuando no hacía este calor asfixiante y cuando fue el cumple de una de nuestras primas peques.

En esta ocasión ella misma escogio la tematica, una tarta de su super héroe favorito.

No, no es Batman, ni Superman, ni siquiera Spiderman o Wonder Woman.

¡Es de Ultraheroe! el super heroe favorito de Sinchan y de Valeria, la cumpleañera en cuestión. ¿Una decoración curiosa verdad?


Lo único que nos pidió, aparte de que Ultraheroe estuviera vien visible, que supiera a fresas.

Para el relleno hemos cortado y triturado 150 g de fresas y hemos hecho una super buttercream además de meter unas láminas de fresa a modo sorpresa ;D

Lo más dificil problablemente ha sido hacer a Ultraheroe, pero nosotros lo hemos solucionado imprimiendonos una foto del muñeco con el tamaño de la tarta y hemos ido sacando las piezas en carton plastificado para ir haciendolas por colores en el fondant. 

Pero vamos a contaros como hicimos el bizcocho.

Es uno de nuestros clásicos, tres capas de bizcocho plancha bien gordito para que quedase una tarta jugosa a más no poder.

Para hacerlos necesitamos:
  • 12 huevos
  • 300 gr de harina
  • 300 gr de azúcar
Montamos las claras por un lado y las yemas junto con el azúcar por otro. Vertemos poco a poco las yemas en las claras y las mezclamos con cuidado, añadiendo a la vez la harina tamizada hasta que quede homogéneo.


Repartimos en tres moldes rectangulares y horneamos a 180 ºC durante 12 minutos.

Dejamos enfriar y mientras preparamos la buttercream con 400 gr de mantequilla, 650 gr de azúcar glas, 150 gr de fresas trituradas y 3 cucharadas soperas de leche.

Batimos la mantequila con el azúcar y añadimos las fresas. Cuando consigamos una crema esponjosa y homogénea añadimos la leche y batimos un poco más, para ganar un extra de suavidad en el relleno y en a cobertura.

Pasamos a rellenar y cubrir la tarta, montando capa sobre capa y mientras se enfria y endurece vamos estirando y cortando el fondant.

Cubrimos de blanco y vamos pegando los detalles y las formas del muñeco que hemos ido recortando como os hemos dicho antes y dejamos secar.


¡Y listo! Tenemos la tarta terminada y una pequeñaja super contenta, ¡tendríais que haberla visto lo emocionada que estaba!

Esperamos que os haya gustado la receta y que si os surje alguna duda o pregunta que hacernos, aquí estamos para vosotros.

Muchas gracias por leernos, ¡hasta la semana que viene!

Un saludo.

Repostería Casera PM
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viernes, 23 de junio de 2017

Tarta de queso con cerezas.

¡Hola de nuevo amigos!

Como estamos empezando verano, vamos a ir espaciando el uso del horno, que con estas olas de calor tan maravillosas que estamos viviendo nos da muuucha pereza encenderlo. 

Además, como os comentamos la semana pasada, ya estamos teniendo frutas veraniegas, como las fresas que os enseñamos hace unos días y las cerezas que vamos a usar en esta receta.

Es una tarta de queso muy sencilla a la que vamos a meter cerezas en dos fases, para poder tener una tarta en degradado, con una base oscura por la mayor cantidad de fruta, una de un color mas claro y para terminar una capa a la que no añadiremos fruta y quedara blanca.

Para rematar decoramos con cerezas y ¡lista!


Vamos con la elaboración.

Necesitamos:

- Para la base:
  • 125 gr de galletas maría
  • 3 Ch de mantequilla
- Para preparar la fruta:
  • 200 gr de cerezas
  • 4 Ch de azúcar
  • 1 Ch de zumo de lima
  • 10 gr de gelatina 
- Para el relleno:
  • 350 gr de queso de untar
  • 3 Ch de azúcar
  • 1 yogur griego
  • 250 ml de nata para montar 35% mg. 
  • 5 gr de gelatina derretida
Trituramos las galletas y las mezclamos con las 3 cucharadas soperas de mantequilla derretida. Cuando estén bien mojadas las galletas lo pasamos al molde y hacemos la base de la tarta, apretando y cubriendo toda la parte de abajo bien. Dejamos enfriar en la nevera.



Quitamos los huesos a las cerezas y las cortamos en cuartos, añadimos el azucar y el zumo de lima y damos un calentón al microondas para que suelten un montón de almíbar. Añadimos la gelatina hidratada y derretida y mezclamos.



En un bol grande mezclamos todos los ingredientes del relleno por el orden que hemos puesto arriba y batimos con la batidora de varillas.


Separamos en tres boles el relleno en cantidades iguales y en uno añadimos 3/4 partes de las cerezas y mezclamos, en el segundo bol añadimos las cerezas que quedan y mezclamos. Reservamos el almíbar para luego.

Montamos la primera capa y refrigeramos hasta que endurezca. Añadimos la siguiente y refrigeramos una vez más. Montamos la última capa y dejamos enfriar.



Dejamos endurecer unas 8 horas en la nevera, aunque es recomendable dejarla una noche entera.


Colocamos un puñado de cerezas y ¡listo!


Una tarta fresquita, deliciosa y bien llena de frutas. Super sana ;)

Esperamos que os haya gustado la receta y que si os surje alguna duda o pregunta que hacernos, aquí estamos para vosotros.

Muchas gracias por leernos, ¡hasta la semana que viene!


Un saludo.

Repostería Casera PM
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viernes, 16 de junio de 2017

Tarta sablé de crema de almendras con gelatina de fresas frescas

¡Hola de nuevo amigos!

Esta semana, aprovechando que tenemos la receta de la masa sablé reciente y un buen puñado de fresas recién cogidas de la mata, vamos a hacer una tarta que junte ambas cosas.

Hemos hecho una base de sablé, bien alta, que teníamos pensado rellenar con las fresas, pero teníamos a la mitad un paquetito de almendras molidas y pensamos ¿y una crema de almendras?

Y buscamos una receta, hicimos la prueba y voilá! quedó perfecta, así que usamos las fresas para coronar la tarta, pero no de una forma cualquiera, las troceamos, las mezclamos con azúcar y las pusimos a calentar en un cazo para conseguir un buen poco de almíbar, mientras hidratábamos unas hojas de gelatina, las cuales disolvimos y añadimos a las fresas, las cuales pasamos a un molde forrado para hacer un disco de gelatina de fresas.

¡Queda de alucine!


Como sabemos que os morís de ganas por saber como lo hicimos, os lo contamos:

Empezamos haciendo la masa sablé exactamente igual que cuando la hicimos para las tartaletas de limón y merengue.

Mientras reposa la masa en la nevera, vamos picando 200 gr de fresas, las cortamos en cuartos y luego a la mitad, que sean trozos pequeños pero que se vean bien. 

Las pasamos a un cazo pequeño y añadimos 100 gr de azúcar, ponemos a fuego suave y dejamos que se vayan haciendo. Ponemos a hidratar 5 hojas de gelatina.

En un bol aparte mezclamos 1 huevo grande, 55 gr de azúcar, 55 gr de mantequilla en punto pomada y 55 gr de almendra molida. Empezamos batiendo la mantequilla con el azúcar , añadiendo después el huevo y la almendra molida. Reservamos.


Estiramos la masa y forramos el molde (previamente engrasado) con ella, pinchamos y horneamos durante 16 minutos a 170 ºC con ventilador o hasta que veamos que hace un poco de costra y empieza a dorarse ligeramente.

Rellenamos con la crema de almendra y horneamos durante 20 minutos más.


Sacamos las fresas del fuego, que ya deben tener una buena cantidad de almíbar, derretimos la gelatina y se la añadimos. Mezclamos y la pasamos a un molde forrado con plástico film de forma que no quede ninguna zona por la que se pueda salir el líquido. Dejamos endurecer en la nevera.


Una vez terminada el horneado, dejamos enfriar en rejilla y cuando la gelatina se solidifique, la cuadramos encima.

Y listo, tenemos una tarta fantástica, suave, deliciosa y con fruta de temporada.
 
 
Esperamos que os haya gustado la receta y que si os surje alguna duda o pregunta que hacernos, aquí estamos para vosotros.

Muchas gracias por leernos, ¡hasta la semana que viene!

Un saludo.
Repostería Casera PM
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viernes, 9 de junio de 2017

Lemon Curd

¡Hola de nuevo!

Esta semana traemos una receta fantástica que podréis usar cuando queráis y prácticamente para lo que queráis, ¡se puede hasta congelar! 


Hicimos esta receta por tres razones importantes: teniamos que aprovechar las yemas de los huevos que usamos en la receta del angel food cake, nos trajeron unos limones frescos y preciosos del pueblo ¡y unas ganas de hacerla y probarla increibles!


Como en la última receta nos inspiramos en la genial receta de Lemon Curd que tiene Alma Obregón en su blog. 

Os contamos un poquito que es esto. El Lemon Curd es parecido a una cuajada, pero con limón. 
Se hace de una forma parecida a la crema pastelera o a la crema inglesa, pero sin leche.
Al tener una base de yema, al hacerla hay que tomar algunas precauciones:
  • La primera es usar yemas frescas y de buena calidad, nuestros huevos como ya sabéis son prácticamente recién cogidos, ¡los tenemos frescos todas las semanas!
  • Lo segundo y muy muy importante es que al hacer la elaboración tengamos mucho cuidado con la temperatura, por lo que es recomendable hacer la crema con un termómetro. No podemos dejar que hierva porque la yema se coagularia y tendríamos una tortilla. La mezcla no puede pasar de 75°C pero es importante que los alcance para que cuaje como es debido. 
Bueno, no os hacemos esperar más ,vamos con la receta:
  • 6 yemas
  • El zumo de 3 limones y la ralladura
  • 150g de azúcar
  • 125g de mantequilla
Nosotros hemos optado por hacer el Lemon Curd al baño maría, que aunque es más lento es más sencillo controlar la temperatura.

Empezamos batiendo las yemas con el azúcar y el zumo de limón en un bol de metal o cristal.


Colocamos el bol sobre el cazo con agua hirviendo.

Removemos sin parar hasta que la mezcla comience a espesar (si tenéis termómetro, son unos 75ºC). Recordad que no debe hervir por lo que os hemos contado antes.

Una vez lo tengáis en esa temperatura retiramos del fuego y añadimos la mantequilla en cubos y la ralladura. Removemos hasta que se incorpore por completo.

Dejamos enfriar cubierto con un film a piel, es decir, pegado al Lemon Curd, así evitamos que haga costra. Según se enfríe irá engordando y endureciendose más.


Una vez frío lo podemos guardar en la nevera (aguanta una semana sin problema), lo podemos comer o usar en alguna elaboración o se puede congelar, envasado en botes como hemos hecho nosostros, para poder sacarlo poco a poco o en un envase grande si sabéis que lo váis a gastar de golpe. Aguanta unos dos meses congelado, así que no tenéis que preocuparos demasiado.
 

Esperamos que os haya gustado la receta y que si os surje alguna duda o pregunta que hacernos, aquí estamos para vosotros.

Muchas gracias por leernos, ¡hasta la semana que viene!

Un saludo.
Repostería Casera PM
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viernes, 2 de junio de 2017

Angel Food Cake

¡Hola de nuevo amigos!

Esta semana nos hemos puesto manos a la obra con una receta que llevábamos tiempo pensando en cómo hacerla.

La receta en cuestión es la del Angel Food Cake, un postre con base de merengue, llamado así por su especial ligereza y su textura "angelical".

Nuestro principal impedimento era no tener el molde necesario, pues esta tarta necesita uno especial.

Pero se nos ocurrió, leyendo la receta del Angel Food Cake que hizo Alma Obregón para Canal
Cocina, que podríamos intentarla en un molde de Bundt Cake.

Teníamos que tener la suerte de nuestra parte para hacerla bien y que no quedase un desastre absoluto.

¡Y así fue! Hemos conseguido un Angel Food Cake genial y en un molde que no parecía el más indicado para ello y a pesar de prescindir también del cremor tártaro.


Os contamos como lo hemos hecho:

Para empezar, necesitamos:
  • 6 claras de huevo
  • 200 g de azúcar blanco
  • 1 cucharadita de aroma de vainilla
  • 60 g de harina
Lo primero que tenemos que hacer es precalentar el horno a 170ºC con ventilador.

Colocamos en el bol seis claras de huevo y batimos a velocidad media con batidora de varillas.

Cuando empiece a hacer espuma añadimos, cucharada a cucharada, 200 g de azúcar y una cucharadita de aroma de vainilla.

Batimos hasta tener un merengue bien firme y brillante.

Tamizamos encima 60 g de harina y mezclamos con una espátula de forma envolvente con mucho cuidado de que no se baje. Es muy importante seguir mezclando hasta que toda la harina se integre, y que no quede ningún resto de harina suelto. Lo más seguro es ir poco a poco para que ningún grumo se quede escondido.


Repartimos la masa en un molde de bundt cake engrasado ligeramente, con cuidado de no dejar burbujas, hasta arriba y horneamos durante 40 o 45 minutos a 170ºC con ventilador.

Nada más sacarlo del horno, colocamos el molde boca abajo sobre una rejilla. Esto es fundamental para que el bizcocho no se encoja. Si lo dejamos boca arriba, perderá el aire y se reducirá su tamaño.

Una vez frío, se despegará prácticamente solo del molde, ya que aunque en la receta original no se hace, nosotros lo hemos hecho por una sencilla razón, el molde de bundt cake tiene muchos recovecos y despegarlo a espátula habría supuesto un desastre.

Como resultado tenemos este maravilloso postre que como os descuidéis os le comeréis entero de una sentada ¡Es taaaan ligero!
 
 
Esperamos que os haya gustado la receta y que si os surje alguna duda o pregunta que hacernos, aquí estamos para vosotros.

Muchas gracias por leernos, ¡hasta la semana que viene!

Un saludo.
Repostería Casera PM
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