viernes, 25 de marzo de 2016

Cupcakes "Sorpresa de Fresa"

¡Hola de nuevo amigos!

Esta semana traemos nuestra versión de una receta que hemos visto por ahí con una de las frutas estrella de la temporada, los fresones.

Personalmente esta fresa no ha sido de mis favoritas, siempre he preferido la fresa que se da mas cerca del verano, las que siempre nos daba mi abuela para merendar, recién cogidas de la mata...¡Que recuerdos!

Pero siempre hay que dar una oportunidad, y la verdad me han sorprendido gratamente, un sabor agradable y suave, así que la hemos usado en esta receta.


Los más pequeños, desde luego, los grandes los aprovecharemos para otras cosillas ;)

Bueno, ¡vamos con la receta!

Vamos a usar nuestra receta favorita de cupcakes de vainilla, nuestro clásico infalible.

Mientras se enfrían los cupcakes en una rejilla montamos 125 ml de nata 35% m.g. con 50 gr de azúcar glas y unas gotas de aroma de fresa. Podríamos usar unas fresas trituradas, pero como hay peligro de que se corte la nata, preferímos usar el aroma para dar el toque.  

Una vez tenemos los 12 cupcakes atemperados, con un descorazonador sacamos un trozo del centro de los mismos, como 3/4 de la altura del cupcake, para tener una base pero también tener un buen hueco, pues vamos a seleccionar las fresas que mejor quepan en ese hueco que hemos hecho.



Cuando las tengamos las lavamos bien y las quitamos la parte de arriba que tiene las hojitas y el trozo duro, las secamos y las encajamos bien en el hueco de los cupcakes, ¡pero con cuidado de no romperlo!


¿Ya están todos? ¡Perfecto! Pues vamos con la nata. La pasamos a una manga pastelera con una boquilla, la que queráis, y cubrimos los cupcakes.

¡Y listo! Ya tenemos unos cupcakes geniales, que sorprenderán a todos cuando los muerdan, porque no se esperarán la fresa. 

Esperamos que os haya gustado la entrada y ya sabéis, si tenéis alguna duda o consulta podéis consultarnos por aquí, por el twitter @Repos_Casera_PM o en el correo.

Muchas gracias por leernos, un saludo.

Repostería Casera PM
reposteriacaserapm@gmail.com

viernes, 18 de marzo de 2016

Cheesecake de Baileys. Especial Día del Padre

¡Hola! Ya estamos una semana más aquí.

Hemos tenido una semana muy dura y liada con el trabajo, los pedidos…esas cosas, pero bueno, siempre sacamos un poco de tiempo para escribiros un poco y enseñaros una receta nueva.

La entrada de esta semana, como habéis podido adivinar en el título es un especial para el Día del Padre que es mañana, ¿vosotros ya tenéis vuestros regalo?
Nosotros les hemos regalado esta tarta, que es algo hecho por nosotros con todo el cariño del mundo ¡Y delicioso!


Empezamos como siempre, pesando los ingredientes:

Necesitamos: 
 
Base:
  • 160 g de galletas
  • 3 ch de azúcar moreno
  • 80 g de mantequilla sin sal
Relleno:
  • 400 g de queso mascarpone
  • 400 g de queso de untar
  • 160 g de azúcar blanco
  • 3 Ch de harina
  • 4 huevos M
  • 65 ml nata para montar
  • 80 ml de Baileys
Ganaché:
  • 165 g de chocolate negro
  • 135 g de nata para montar
  • 35 g de mantequilla
  • 70 ml de Baileys

Vamos con la receta.

Engrasamos el molde elegido, tiene que ser desmontable y de mínimo 26 cm. Precalentamos el horno a 180ºC. 

Trituramos las galletas con el robot de cocina o a mano. Derretimos la mantequilla junto con el azúcar y lo añadimos a la galleta triturada y mezclamos. Lo extendemos sobre el molde, dejándolo lo más liso posible y lo refrigeramos durante 30 minutos mas o menos.



Batimos ambos tipos de quesos con el azúcar y la harina a una baja velocidad. Añadimos los huevos uno a uno y cuando estén integrados echamos la nata y el Baileys. Mezclamos hasta que sea una crema homogénea. 

Sacamos la base de la nevera y rellenamos con la crema. Horneamos durante 15 minutos a 180 ºC para que se forme una "costra" en la parte de arriba de la tarta y seguimos horneando durante otros 60 - 70 minutos a 120 ºC.



Una vez horneada dejamos enfriar fuera de la nevera durante 2 horas y luego en la nevera otras 2 horas más. 

Preparamos la ganaché mientras se enfría la tarta. 



Hervimos la nata y fuera del fuego añadimos el chocolate y movemos hasta que se derrita, pero siempre fuera del fuego porque sino se quema el chocolate y le da un sabor no muy agradable. Añadimos la mantequilla y el Baileys sin dejar de remover y dejamos reposar hasta que saquemos la tarta de la nevera. 

Pasadas las 4 horas de reposo, sacamos la tarta de la nevera y cubrimos la parte de arriba de la tarta con la ganaché y la alisamos para dejarla lo más uniforme posible. 



Como podéis ver, a nosostros se nos ha rajado una parte de la tarta, pero no pasa nada, como lo vamos a cubrir con la ganaché lo disimulamos (y además, en las partes abiertas entra mas ganaché, ¡mejor para el que le toque ese trozo!)

Para terminar hemos recortado y montado unos toppers con dos decoraciones diferentes para darle ese toque especial para este día y hemos hecho dos pequeños montículos con la manga pastelera para clavar los adornos


¡Y listo! Ya tenemos regalo dulce para nuestros padres, que también tienen que darse un caprichito de vez en cuando. 


Esperamos que os haya gustado la receta, la decoración y que nos comentéis vuestras impresiones, vuestras ideas o lo que os apetezca. 

La semana que viene volveremos con más recetas. Gracias por leernos.
Un saludo.

Reposteria Casera PM

reposteriacaserapm@gmail.com

viernes, 11 de marzo de 2016

Cake Pops cubiertos de chocolate blanco

¡Hola a todos!

Ya estamos de nuevo por aquí, ¿os ha dado tiempo de echarnos de menos? Esperamos que no, aunque nosotros a vosotros sí.

Esta semana os traemos una receta de cake pops que es diferente a la que ya teníamos por aquí, pero que es más jugosa y quizás más económica de hacer.

¿Más económica? Os preguntaréis. Pues si, y ahora vais a ver el por qué.

El primer paso es que cuando hagáis una tarta o bizcocho y la modeléis u os sobren trozos, los desmiguéis y los metáis en una bolsa de congelación. Si son diferentes tipos de bizcocho (de naranja, un Red Velvet, etc.) podéis separarlos por tipos. Una vez en la bolsa lo metemos en el congelador hasta que lo queramos usar, a no ser que se para usarlo en el momento, claro. Lo podemos tener congelado el tiempo que queramos e ir sacando según vayamos a usar.

Un gran consejo, ¿Verdad? Y también el primer paso para hacer unos Cakepops riquísimos.

El segundo es elegir una crema, nosotros hemos usado una de queso porque es la que mejor combina y une la masa en estos casos y la mezclamos con nuestro bizcocho desmigado de forma que quede homogénea, que se despegue bien de las manos pero sin pasarnos. No tenemos un peso claro, depende un poco del bizcocho, lo mejor es ir probando poco a poco para evitar pasarse.

Una vez tenemos la masa la vamos haciendo bolitas de entre 25 y 30 gr y las colocamos en un plato en el frigorífico durante unos 10 minutos para que con el frío cojan cuerpo y pierdan el calor que les hayamos dado con las manos.



Pasado ese tiempo ya se pueden clavar con su respectivo palito en un porexpan (en el cual ya le hemos hecho los agujeros anteriormente) y meterlos en la nevera al menos media hora. Pueden estar más tiempo, pero si van a estar más de una hora sería conveniente taparlos para que el frío del frigorífico no los reseque. 

Para clavar el palito en el cake-pop, se moja la punta de este en chocolate fundido aproximadamente 1 cm y se clava en el centro de la bola, procurando que entre hasta un poco más de la mitad de la bola, si entra poco se caerá en el chocolate al bañarlos. 


Para derretir el chocolate, lo podemos hacer al baño de maría o al microondas, siempre a media potencia de 30 seg en 30 seg hasta que se funda por completo, remover cada vez.


Para fundir el chocolate negro necesita llegar a los 50-55ºC para asegurar que los cristales de la manteca de cacao estén derretidos, luego bajamos hasta aproximadamente hasta los 32ºC.

Para fundir el chocolate con leche necesita llegar a los 45-50ºC, luego lo bajamos hasta los 30ºC aproximadamente.

Para fundir el chocolate blanco necesita llegar a los 40-45ºC, luego bajamos la temperatura hasta los 28-29ºC.

Si al fundir y bajar la temperatura del chocolate consideramos que el chocolate está muy espeso, le agregamos manteca de cacao, aceite vegetal o crisco fundido, en pequeñas cantidades hasta lograr una consistencia fluida adecuada para bañar los cake-pops.

Este proceso podemos hacerlo mientras se enfrían las bolas en la nevera.

Cuando ya tengamos esto listo, ¡ya podemos empezar a bañar! 

Para bañar las bolas, sujetar el palito por la mitad y sumergir la bola hasta cubrirla por completo hasta llegar al palito, sacarlo del chocolate y dejar que escurra el exceso de chocolate hasta que tenga un aspecto suave y liso entes de pincharlo en el porexpan.

Si se quiere decorar con azúcar, sprinkles, fideos de chocolate, perlitas, etc., se añaden por encima antes de que el chocolate se endurezca por completo.

Si se quiere decorar con algún detalle de fondant, (como hemos hecho nosotros en alguno) esperar hasta que el chocolate este seco, lo pegaremos al cake-pop con chocolate fundido utilizando un palillo.


Si se quiere dar un medio baño de otro color de chocolate, esperar a que el primer baño este seco al igual que si queremos hacer líneas de chocolate.

Los dejamos secar pinchados en el porexpan, luego se meten en la nevera hasta un rato antes de consumirlos, sobre todo, si la crema que utilizamos necesita refrigeración, tal como lo es el queso para untar. Duran entre 5 y 7 días refrigerados, en este caso deben estar guardados en un envase.


Y voilá! Ya tenemos unos deliciosos Cake pops listos para disfrutar en una merienda, entre horas o con el café.

Esperamos que os haya gustado la receta, la decoración y que nos comentéis vuestras impresiones, vuestras ideas y si lleváis a cabo la receta ¡Contádnoslo!

La semana que viene volveremos con más recetas. Gracias por leernos.
Un saludo.

Reposteria Casera PM

reposteriacaserapm@gmail.com

viernes, 4 de marzo de 2016

Tarta 40 cumpleaños con logotipo

¡Hola amigos!

Esta semana os traemos una receta muy sencilla de una tarta que hicimos por encargo y que nos gusto hacer porque representaba un nuevo reto, el copiar un logotipo lo más fidedignamente posible. 


Para hacerla vamos a usar la receta de bizcocho plancha que es el más esponjoso para este tipo de tartas, los que nos seguís desde hace tiempo ya os sabéis las receta, pero para los "nuevos" os recordamos la receta.

Necesitamos:

- Dos recetas de nuestro bizcocho plancha:

  • 8 huevos separando claras y yemas
  • 200 gr de harina
  • 200 gr de azúcar 
- Dos recetas de buttercream:
  • 500 gr de mantequilla sin sal
  • 500 gr de azúcar glas
  • 200 gr de chocolate negro
  • 2 cucharaditas de leche 
- Fondant:
  • 500 gr de fondant blanco del que separaremos una parte para teñir de gris y para aclarar una parte del verde
  • 125 gr de fondant verde oscuro
¿Listos? ¡Empezamos!

Precalentamos el horno a 170 ºC con el ventilador y engrasamos el molde cuadrado.

Separamos las claras y las yemas. Mezclamos las yemas con la 3/4 partes del azúcar y las montamos a mano con la varilla. Montamos las claras con el azúcar que queda con las varillas eléctricas o con la batidora amasadora. Una vez montadas las dos partes las mezclamos con cuidado y una lengua añadiendo a la vez poco a poco la harina tamizada. 

Pasamos la masa a una manga pastelera y rellenamos el molde de forma que formamos una placa de bizcocho plancha. Horneamos 12 minutos y sacamos a una rejilla para que se vaya atemperando mientras repetimos la operación 3 veces más, hasta tener un total de 4 planchas de bizcocho.


Mientras se atemperan hacemos la buttercream. Empezamos derritiendo el chocolate para que se enfríe bien antes de añadirlo a la mantequilla, ¡porque sino se derretiría!  

A la vez que se enfría vamos batiendo la mantequilla, como siempre en punto de pomada con el azúcar glas y la leche hasta que quede cremosa, momento de añadir el chocolate bien fresco y seguimos batiendo hasta que quede en su pùnto.


Ya lo tenemos todo asi que empezamos a montar la tarta, rellenado las capas de bizcocho y cubriendo para que quede bien liso, usando las dos espátulas, asi podremos colocar el fondant encima sin que quede ningún grumo ni arista que nos fastidie la tarta. 




Estirado el fondant blanco le colocamos y cuadramos, ajustando cada esquina y cada borde con sumo cuidado y con los recortes limpios podemos aprovecharlos para hacer gris y verde claro como hemos dicho antes. 


Los conseguimos de dos maneras: el gris añadiendo un poco de colorante negro al fondant blanco y amasando. Y el verde, pues cogiendo un poco de fondant verde y amasando con un poco de fondant blanco hasta que quede homogéneo. 


Hicimos una plantilla en cartón con el logo de la empresa y con los números 4 y 0  y alisando el fondant con el rodillo vamos recortando y con un poco de CMC vamos pegando en la tarta con cuidado. 

Para terminar hacemos una tira de color verde para rematar el borde de la parte de abajo. 


¡Y listo! Ya tenemos la tarta lista para entregar, como hicimos en su momento.

Esperamos que os haya gustado la receta y que si tenéis alguna duda, comentario o sugerencia, estamos disponibles en los comentarios del blog, en la web, nuestro Twitter @Repos_Casera_PM o en nuestro correo.

Muchas gracias por leernos, un saludo.

Repostería Casera PM
reposteriacaserapm@gmail.com

viernes, 26 de febrero de 2016

Cheesecake de pomelo rosa sin horno

¡Hola de nuevo!

Con la receta de esta semana es un dos por uno, pero no porque os traigamos dos recetas, sino porque nos va a servir para dos cosas:
    1. Vamos a usar una fruta de temporada, que siempre es mejor que comprarlas fuera de temporada, no solo por el precio, sino que están más ricaas y son mucho más sanas
    2. Tenemos una maravillosa excusa para volver a usar las teaspoon y las cups
      La receta no es nada complicada y podéis hacerla con los niños de la casa, para tenerlos un ratito distraídos, porque no necesitamos el horno. Además ¡seguro que la parte de machacar las galletas les encanta!

      En esta tarta usamos uno de los cítricos más olvidados en la cocina, el pomelo rosa. ¿El Por qué? Teníamos un par de ellos que nos habían dado mis abuelos de su cosecha particular y aparte de ser deliciosos, tienen ese sabor amargo y con el toque final ligeramente dulce que pensábamos que quedaría genial en una tarta de queso sin horno.


      Para hacerla vamos a necesitar:
      • 375 g de queso de untar sin sabor ni sal (¡y no light!)
      • 1/3 de taza de azúcar 
      • 2/3 de taza de zumo de pomelo (2 pomelos más o menos) 
      • Ralladura de pomelo 
      • 3 láminas de gelatina neutra 
      • 1 1/2 de taza de nata 
      • 1/4 de taza de agua 
      • 50 g de mantequilla 
      • 125 g de galletas machacadas 
      • 1 cucharada de azúcar moreno 
      ¿Lo tenemos? Empezamos:

      La receta está planteada para una molde de 20 cm (aunque nosotros usamos uno un poco más grande y no quedó nada mal).

      Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla y el azúcar, podéis derretir la mantequilla junto con el azúcar moreno en el microondas, pero con cuidado de no quemarla. Y cuando lo tenemos mezclado, lo apretamos en la superficie del molde (ya engrasado) para hacer la base de nuestra tarta, esta parte la podéis dejar que la hagan los niños, pero supervisarlos que se puede convertir en batalla campal de galleta triturada :D


      Metemos la base en la nevera para que se vaya enfriando y cogiendo consistencia, mínimo unos 30 o 60 minutos.


      Mientras se enfría la base vamos haciendo el "cuerpo" de la tarta.

      Ponemos a hidratar la gelatina en el agua.

      Rallamos y exprimimos los pomelos en dos boles diferentes, y reservamos.


      Batimos el queso con el azúcar y la ralladura hasta que quede cremoso, recomendamos hacerlo con una batidora eléctrica, aunque podéis hacerlo con una manual. Después vamos añadiendo poco a poco el zumo de pomelo batiendo bien entre las adicciones.

      Escurrimos la gelatina y disolvemos en una pequeña parte de la nata que vamos a usar (si tenemos 1 taza y media en esta receta podemos usar un cuarto de taza) poniendo la nata con las hojas de gelatina en un cazo a fuego medio hasta que estén comletamente disueltas. Lo quitamos del fuego sin dejar de mover y lo pasamos a un tazón o algún recipiente parecido para dejarlo atemperar bastante antes de incorporarlo al resto de ingredientes.
       
      Añadimos la gelatina a la mezcla anterior y después añadimos la nata, y lo batimos todo bien hasta que quede bien incorporado.

      Lo metemos en la nevera para que se refrigere durante 15 minutos.

      Después echamos la masa en la base de galletas, lo extendemos y alisamos y dejamos enfriar durante varias  horas. Si es una noche entera mejor que mejor, asi se asentará bien y tendrá una textura perfecta.



      Lo sacamos de la nevera 10 minutos antes de servir. Si os resulta muy amarga o ácida, dependerá de los pomelos que hayáis usado, podéis acompañar la tarta con mermelada, miel o nata montada, lo que más os guste.

      ¡Y listo! Ya tenemos una super tarta para la comida del domingo (por ejemplo) o para la merienda del sábado. ¡Cuidado! Existe el peligro de que un trozo no sea suficiente y cuando os déis cuenta os la hayáis comido entera.

      Esperamos que os haya gustado la receta y que si tenéis oportunidad la hagáis, es una autentica maravilla. Si tenéis alguna duda o comentario que hacernos podéis hacerlo a través de los comentarios del blog, nuestro correo o nuestro twitter @Repos_Casera_PM

      Muchas gracias por leernos, un saludo.

      Repostería Casera PM
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      viernes, 19 de febrero de 2016

      Natillas de fresas

      ¡Hola de nuevo!

      Ya estamos de vuelta con una receta sencilla que hemos usado para esas tardes en las que te apetece algo rápido, dulce y con bien de fruta, que eso siempre es importante.



      Normalmente para hacer las natillas se parte de una crema inglesa, que es una de las cremas base de la pastelería, pero en este caso, como queremos enseñaros una receta rápida y que podéis hacer en muy poco tiempo vamos a usar la maicena de natillas para ahorrar un poco de tiempo.

      Además, ahora que podemos conseguir fresas en cualquier frutería es un buen momento para hacer este postre.

      ¿Estáis listos? ¡Vamos alla!

      Necesitamos:
      • 500 gr de leche
      • 100 gr de azúcar
      • 3 huevos medianos
      • 35 gr de maicena de natillas
      • 250 gr de fresas
      Primero lavamos y trituramos las fresas, se pueden colar las pepitas, pero nosotros hemos preferido dejarlas. Añadimos en un cazo en el orden que los tenemos arriba  y lo ponemos al fuego.

      Batimos todo junto y vamos dándole vueltas sin parar hasta que espese la mezcla pero con cuidado de que no suba mucho de temperatura y se cuajen los huevos.



      Cuando tenga la consistencia de crema, lo volcamos en los cuencos que hayamos elegido y dejamos enfriar completamente, cuando estén frías podéis meterlas en el frigorífico para que cojan la cosistencia deseada.

      Una vez frías, cortamos unas fresas en rodajas y las usamos como decoración. También si queréis podéis añadir adornos de azúcar para darle un toque más divertido.


      ¡Y ya tenemos un postre diferente, (aunque quizás no apetezca mucho ahora) refrescante, perfecto para después de comer.

      Esperamos que os haya gustado la entrada y que si tenéis alguna duda no dudéis (valga la redundancia) en preguntarnos, bien en los comentarios, en el correo de abajo o en nuestro Twitter @Repos_Casera_PM. 

      Muchas gracias por leernos, ¡Un saludo!

      Repostería Casera PM
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      viernes, 12 de febrero de 2016

      Especial San Valentín: Rosas "Red Velvet" y galletas de corazón

      ¡Hola a todos!

      Esta semana traemos unos dulces que serán el regalo perfecto para San Valentín, ya lo paséis en pareja o solos, eso es lo de menos, lo importante es lo deliciosos que son estas pequeñas maravillas.

      Por fin nos decidimos a hacer un Red Velvet y la verdad, no es por echarnos flores,¡Pero estaba delicioso!

      Y para rematar hicimos unas pequeñas galletitas decoradas con glasa de fresa que devoramos en un santiamén.

      Pero vamos a empezar por las Rosas, conseguimos unos moldes estilo mini Bundt Cake de silicona y con una versión adaptada de la receta de Red Velvet de la web de Alma Obregón nos liamos a hornear.


      Pero no os hacemos esperar más, aquí va la elaboración:

      Ingredientes:
      • 55 g de mantequilla sin sal
      • 150 g de azúcar moreno
      • 1 huevo talla L 
      • 1 Cucharada grande de cacao en polvo sin azúcar
      • 1/2 cucharadita de colorante rojo en pasta (Super red de Sugarflair o Christmas Red de Wilton, si es este último debéis poner un poco más)
      • 1 cucharadita de extracto de vainilla
      • 120 ml de buttermilk (si no tenéis podemos prepararla mezclando 120 ml de leche y 1 cucharadita de zumo de limón, lo dejamos reposar 5 minutos y la tenemos)
      • 150 g de harina
      • 1/2 cucharadita de bicarbonato de soda
      • 1 cucharadita de vinagre blanco
      Empezamos precalentando el horno a 170 ºC con el ventilador o con calor arriba y abajo. Rociamos el molde por dentro con spray antiadherente y dejamos reposar mientras hacemos la masa.


      Tamizamos la harina con el cacao y reservamos. Con la batidora de varillas batimos la mantequilla atemperada con el azúcar hasta conseguir una crema homogénea y sin dejar de batir (¡pero con cuidado!) añadimos el huevo y la vainilla. 
      Incorporamos la mitad de la harina+cacao que teníamos reservada y el buttermilk que hemos hecho como indicamos arriba. Batimos hasta que se mezcle todo y añadimos el resto de la harina y el cacao sin dejar de batir.

      Es el momento de añadir el colorante y ajustar el color con cuidado. En un vaso aparte mezclamos en bicarbonato con el vinagre y lo añadimos rápidamente a la mezcla, batimos y mezclamos bien y repartimos la masa en el molde y horneamos 20 minutos.



      Una vez horneado sacamos del molde con cuidado y dejamos enfriar. Recortamos las bases si han quedado demasiado abultadas y ¡Listo! 



      Podemos glasear ligeramente para dar un poco de brillo como hemos hecho nosotros. No es necesario pero, ¡le da un toque visual estupendo!


      Para hacer las galletas hemos usado nuestra receta de galletas de mantequilla que hemos usado en múltiples ocasiones y las hemos cortado con un cortador de corazón.
      Las hemos decorado con royal icyng de color rojo y una boquilla redonda y fina. Perfectas para rematar un café o para picar entre horas.


      Esperamos que os hayan gustado las recetas y que si tenéis alguna duda o consulta no dudéis en comunicaros con nosotros mediante el blog, la web o el correo.

      ¡Muchas gracias por leernos, un saludo y felíz San Valentín!

      Repostería Casera PM
      reposteriacaserapm@gmail.com